“Una cucharada de tu
propia medicina”
Autora: Clara Pérez
5 personajes:
1.- Madame: Vidente que
dice ser exclusiva.
2.- Ayudante: Chica que
averigua la vida de los clientes para estafarlos junto a la Madame.
3.- Sara: Cliente de la
madame.
4.- Beatriz:
Acompañante de Sara.
5:- Fantasma: Chica que
ayuda a Sara y Beatriz a dar un escarmiento a la Madame.
ACTO I
Ambientación: Salón decorado como
los salones esotéricos, con velas, motivos de sol, piedras, cuarzos.
Introducción: Madame y su ayudante
se encuentran relajados en el salón cuando escuchan sonar el timbre, el
ayudante va a ver quién es y regresa apurado a donde está la Madame.
Ayudante (Batiendo las manos en
señal de que hay que apurarse): Ponte el turbante, llegó el próximo cliente
¿Recuerdas todo lo que te dije de ella? Se convincente.
Madame (Colocándose el
turbante y sentándose frente a las cartas en la mesa): Si hazla pasar, tengo
todo claro, ahí nos viene más dinero fácil.
La ayudante va a la
puerta y regresa con dos mujeres a quienes les hace seña que tomen asiento.
Sara (sentándose en una de
las sillas frente a la Madame al mismo tiempo que Beatriz): ¿Cómo está Madame?
Me han dicho que es la vidente más acertada de toda la región y vengo a que me
lea el tarot.
Madame (con aires de
superioridad): Así es, yo puedo leer tu futuro, hablar con tus muertos, atraer
al ser amado, alejar las malas influencias, no hay en toda la región quien
supere mis poderes.
Beatriz (asombrada): Si de
verdad es tan buena, la próxima semana vengo a que me lea el tarot a mí.
Ayudante (interviniendo para
persuadir a Beatriz): Si, pero la próxima semana porque esto es por cita, la
Madame no puede saturarse de trabajo.
Madame (interrumpiendo):
Vamos a comenzar, guarden silencio (comienza a barajar las cartas las pone en
la mesa y se dirige a Sara) Corta en tres, pasado, presente y futuro.
Sara corta las cartas
en silencio, la Madame toma un mazo de cartas y colocándolo en su frente hace
un sonido como para atraer energías y comienza a colocarlas sobre la mesa.
Madame: Aquí tu pasado dice
que eras una mujer muy confiada, tuviste un desengaño amoroso que te hizo
alejar del lugar de donde eres, en el presente estás sola, pero no te preocupes
que pronto llegará el amor a tu vida. Tendrás, salud, dinero y vivirás feliz
junto a ese hombre y los dos hijos que tendrán.
Sara: ¡Qué acertada! ¿Cómo
supo lo de mi pasado? Si pudo adivinar eso, tengo que creer que mi futuro será
tan bueno como dice ¿Cuánto le debo?
Madame: Eso es con mi
ayudante, él te cobrará afuera.
Sara y Beatriz se
levantan y cuando ya van saliendo de la casa Beatriz detiene a Sara.
Beatriz: Espera, no hice mi
cita, volvamos para hacerla.
Sara: Cierto, vamos a
regresar.
Las chicas regresan sin
avisar que están entrando y logran escuchar los comentarios de la Madame y el
ayudante.
Ayudante (riendo en forma de
burla): ¡Qué fácil se le saca el dinero a esta gente! Salgo un rato, averiguo
sus vidas y caen como tontos.
Madame (riendo también): Y se
van tan convencidos.
Sara y Beatriz se
sorprenden y Sara hace el intento de irse, pero Beatriz la detiene y la hace
entrar a dónde está la Madame.
Beatriz: Perdón, es que olvide
hacer mi cita ¿qué día me puede atender?
Ayudante (respondiendo antes
que la Madame): El próximo jueves, para ese día puedes venir.
Beatriz: Muy bien nos vemos
ese día entonces, gracias.
Las chicas salen de la
casa de la Madame, Sara sin entender nada de lo que trama Beatriz.
ACTO II
Ambientación: Mismo salón
esotérico.
Introducción: Sara y Beatriz llegan
de nuevo a casa de la Madame, esta vez acompañadas por un chico, pero solo
entran ellas dos y el chico se esconde antes que puedan verlo.
Beatriz: Buenas, no sabe lo
ansiosa que estuve esperando este día.
Madame (sintiéndose muy
grande): Siempre pasa así, son las ganas de saber que te pasará en el futuro.
Sara (preguntando como muy
interesada): Madame ¿es cierto que usted habla con los muertos?
Madame: Por supuesto, recibo
sus señales y mensajes.
Beatriz (fingiendo estar
asustada): ¿Y no le da miedo eso?
Ayudante (riendo): ¿Miedo? A
Madame nada le da miedo.
Sara (muy asustada): Pues
que bueno porque yo estoy viendo un fantasma detrás de ustedes y a mi si me da
mucho miedo.
Beatriz (gritando y subiéndose
a la silla): Si, yo también lo veo ¡no quiero estar aquí!
Madame: ¿Fantasma? ¿Qué fantasma?
La madame y el ayudante
voltean a la vez para encontrarse con el fantasma que está detrás de ellos.
Ayudante (muy asustado y
gritando): Si es un fantasma Madame ¡Corre!
La madame y el ayudante
salen corriendo despavoridos y Sara, Beatriz y el chico que se quita el disfraz
comienzan a reír burlándose del susto de los estafadores.
Beatriz (sin dejar de reír):
¡Les dije que no fallaría! Ya no van a estafar a nadie más.
FIN
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